Beneficios de las ventanas de PVC

El PVC, o policloruro de vinilo, es un material derivado del plástico que destaca por unas cualidades de resistencia, estabilidad y durabilidad que hacen de él un elemento muy empleado en la fabricación de elementos estructurales para el hogar. Desde hace años, la carpintería de ventanas de PVC se ha posicionado como una notable alternativa a la hora de decidirse por un sistema eficiente para el hogar o lugar de trabajo. Frente a otros materiales, cada vez más obsoletos como la madera y otros de similar competitividad, como el aluminio, el PVC presenta unas características propias de aislamiento, condensación o eficiencia ecológica que conviene tener siempre en cuenta.

Ventajas y beneficios de las ventanas de PVC: Aislamiento y eficiencia energética

 

Las ventanas fabricadas en PVC destacan principalmente por su elevada capacidad aislante y su eficiencia energética. Gracias a ellas, el ahorro energético experimentado en los espacios donde estas son instaladas es notablemente superior al derivado del uso de ventanas fabricadas en otros materiales. Esto favorece, entre otras cosas, a un notable descenso del gasto en calefacción que puede cuantificarse hasta en tres veces superior al producido mediante el uso de ventanas de aluminio en condiciones análogas. Además, al tratarse de un material no conductor, las ventanas de PVC no se ven afectadas por la rotura del puente térmico, tan frecuente en el caso de las fabricadas en aluminio.

La mayor reducción de ruido es otra de las principales características del sistema de aislamiento, propio de las ventanas de PVC, que impiden, en un elevado grado, el paso de ondas sonoras a través de ellas, tanto hacia el exterior como hacia el interior.

En su uso hospitalario, el PVC resulta un material de altas cualidades antifungicidas que impide el paso y desarrollo de bacterias y otros parásitos.

Finalmente, el mayor grado de aislamiento propio de las ventanas de PVC impide también el paso de partículas de polvo y otros elementos similares.

Condensación

 

Otro punto fuerte de las ventanas de PVC es el menor grado de condensación que estas experimentan con los cambios de temperatura y humedad. Al ser un material plástico, los perfiles de PVC no condensan humedad en ellos. Otra de las ventajas del PVC, en relación con la condensación y los cambios de temperatura, es la supresión de la sensación de frío al tacto que, en ocasiones, se experimenta en otros materiales como el aluminio.

Eficiencia ecológica

 

El PVC es un material cuya fabricación implica una menor carga económica y energética que la de otros elementos empleados también en la elaboración de ventanas. Así, el proceso de elaboración de una ventana de PVC implica una huella ecológica menor, que convierten a este material en una alternativa de notable eficiencia ecológica.

El PVC, además, es 100 % reciclable y altamente resistente al fuego, manteniéndose intacto, sin modificación hasta alcanzar temperaturas de hasta cien grados centígrados. En caso de incendio, este material es autoextinguible por lo que no se corre el riesgo de que entre en combustión espontánea una vez que el fuego haya sido sofocado.

Mantenimiento

 

Las ventanas fabricadas con PVC son de naturaleza duradera y de sencillo mantenimiento. Estas no requieren ningún tratamiento especial más allá de ser lavadas con agua y jabón, así como engrasar convenientemente los herrajes de manera esporádica. El color blanco tan habitual del PVC no pierde su tonalidad con el paso del tiempo, por lo que tampoco precisa de cuidados especiales en este sentido.

El PVC es un elemento ligero, duradero, resistente y que cuenta con unas características óptimas para su uso como material de carpintería, tanto a nivel doméstico como en espacios laborales u otros entornos similares.

 

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